6 ACTITUDES DEL COACHING DIALÓGICO A TENER EN CUENTA EN LA REALIZACIÓN DE LA ENTREVISTA.


En ocasiones, cuando finalizas una entrevista (empecemos por la más conocida, la de selección), si realizas una autoexploración, o un repaso mental acerca de cómo te has sentido durante la misma, quizás encuentres indicios de que tu disposición, o tu estado interno no ha sido el idóneo, o no te has posicionado en aquel que te permite crear un mejor clima o predisposición para un mejor desarrollo de la entrevista. En otros casos, puedes caer en la cuenta, de que te has “salido” de la entrevista, porque han surgido pensamientos que te han llevado a alejarte del encuentro con el entrevistado, o en otras,  han echo su aparición otros “intrusos”, en forma de efecto halo, por ejemplo. Si os parece vamos a repasar algunos de estos elementos ya conocidos:

  • Efecto halo: Es un  sesgo cognitivo por el cual la percepción de un rasgo particular es influenciada por la percepción de rasgos anteriores en una secuencia de efecto halointerpretaciones. Ejemplo, si alguien es muy  atractivo le atribuimos otros rasgos de personalidad atractivos sin saber si los tiene o no. (es guapo/a luego inteligente, generoso, buena persona etcétera)

 

  • Efecto contraste:  Es el aumento o disminución, en relación a la normalidad, de la percepción, cognición  y el rendimiento, como resultado de la exposición inmediatamente previa o simultánea a un estímulo de valor mayor o menor en la misma dimensión.Así, por ejemplo, una persona parecerá más atractiva de lo normal cuando sea comparada con una persona menos atractiva y menos atractiva cuando sea comparada con una persona más atractiva.
  • Efecto espejo: Consiste en que el entrevistador valora mejor a aquellos candidatos que reúnen cualidades o actitudes altamente valoradas por él , o que el mismo posee, aunque no tengan tanto que ver con el puesto.

Por ello, es importante utilizar recursos, e incorporar y desarrollar competencias que pueden hacer que mejore nuestra concentración, presencia, eficacia y objetivos. En primer lugar, sería beneficioso no perder de vista el enfoque de encuentro entre dos personas, que lleva parejo la entrevista, y para ello sería útil revisar un post que elaboré sobre los requisitos del encuentro, y que pueden ayudar a reforzar este enfoque, antes, durante y después de la entrevista.

https://tuprimerpaso.wordpress.com/2013/12/05/el-encuentro-lo-recuerdas/

Adentrémonos en las competencias y actitudes que se trabajan en coaching, para ver cómo podemos hacer uso de ellas en el contexto que nos ocupa:

1.- Respeto. Es evidente que esta actitud debe estar presente en todas las relaciones o encuentros que llevemos a cabo, aunque considero importante que tomemos esta actitud como la que va a impregnar el proceso en su totalidad. Esta definición nos puede ayudar: Respetar a una persona es relacionarse con ella desde la asunción de que es una realidad, ante la que la única respuesta adecuada es el aprecio, y por tanto no puede ser reducida a objeto: algo a lo que se puede  invadir, controlar o dominar.

2.- La curiosidad y la búsqueda. Puede ser útil el preguntarnos acerca de para qué el entrevistado

curiosidad
 ha actuado de una manera u otra, o para qué ha tomado una decisión, y no otra, o para qué ha emprendido un camino hacia un objetivo determinado. Consiste en la predisposición a detenerse frente a las cosas, a preguntarse sobre ellas y tratar de ir más allá de la apariencia o el juicio.

3.- La confianza. La confianza es una actitud básica para la comunicación auténtica y para el desarrollo personal. Es asumir el reto de afrontar un proyecto, con la esperanza firme de que los resultados y el encuentro merecerán la pena. Tiene una doble vertiente:

-confianza en las actitudes y compentecias del entrevistador.

-confianza en que el proceso en cuestión, una vez determinada y realizada la preparación correspondiente, e incluido las herramientas adecuadas, nos llevará al objetivo que queremos encontrar.

4.- Veracidad.

Significa que el entrevistador es franco y transparente en la comunicación e interacción con el cliente. Ser veraz significa no dejar que ni lo falso, ni la apariencia estén presentes en dicho proceso.

No sería mala idea hacer partícipe al cliente de dicho aspecto, aunque no como arma arrojadiza, o de advertencia, sino como clave para el desarrollo de la entrevista, y aprovechar para pactar o indicar que en caso de incoherencias el entrevistador las expresará (al realizarlo de esta manera, el entrevistador queda en una posición más veraz ya que hace partícipe al candidato acerca de sus necesidades para cumplir con los objetivos del proceso).

5.- Presencia plena.

No hay presencia cuando no nos reservamos, cuando en lugar del aquí y ahora estamos en otro lugar, con la mente en otro sitio (preocupaciones, prejuicios, inquietudes que en este momento no corresponden).presencia plena

Es importante que antes del proceso, tomemos consciencia de nosotros mismos, de los pensamientos, emociones, del cuerpo, con la finalidad de poder aquietar la mente y las emociones, buscando así un estado más relajado y consciente.

Una práctica puede ser,antes de realizar la entrevista, realizar tres inspiraciones y expiraciones profundas de esta manera  y tomar consciencia de aquello que nos preocupa y que nos impedirá estar 100% en el desarrollo de la entrevista. También es importante realizar este chequeo cuando termine el proceso, y hacer un seguimiento para comprobar que no sigue ocurriendo en futuras ocasiones.

6.- La escucha.

El entrevistador puede escuchar:

-lo que dice el entrevistado.

-el tipo de lenguaje que utiliza .

-lo que no dice.

-el tono del vozescucha

-posibles incoherencias entre lo que el entrevistado dice y la forma y emocionalidad con la que lo está exprensando. La energía, el estado de ánimo.

– la corporalidad del entrevistado y la nuestra.

-elementos externos: Luz, ruido, teléfonos, etc

Por último, indicar que no sólamente estamos hablando de la entrevista de selección, hay otras en el contexto de una organización, que requieren de los entrevistadores la adopción de una actitud y competencias específicas.

La entrevista de inducción, la entrevista de evaluación, la entrevista de salida, la entrevista de campo, etc son otros ejemplos donde el objetivo será diferente, pero no por ello deja de ser un encuentro entre dos personas.

También quiero dejar constancia de los “malabarismos” que deben realizar muchos consultores de selección en la actualidad( perfil administrativo-comercial-consultor, todo en uno), que desemboca en un maremagnum de inmediatez y obejtvos.

Si perseguimos la confianza, la retención del talento, la fidelización, la alineación de valores y cultura, la gestión del cambio, etc no debemos perder de vista aquellas competencias y/ o actitudes que nos hacen ser más auténticos, conectar más con nuestra esencia (profesional y humana) y, a la postre, obtener mejores resultados y satisfacción.

 Un abrazo.

tuprimerpaso.wrodpress.com

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